
Gracias a las lluvias recientes, 7 de las 10 principales presas del estado han logrado recuperar parte importante de sus niveles de almacenamiento.
Este respiro hídrico llega en un momento clave para las comunidades que han enfrentado condiciones de sequía durante meses.
La recuperación no solo alivia la presión sobre el abasto de agua, sino que también representa un alivio para el campo chihuahuense, que depende en gran medida de estos recursos para riego y producción.
Aunque aún falta camino por recorrer, estos resultados son una muestra del impacto positivo que puede tener la naturaleza cuando se presenta en equilibrio.





