LA ÚLTIMA FIESTA, LA ÚLTIMA FOTOGRAFÍA DE BRAYAN SÁNCHEZ Y UN AMOR QUE NO TERMINÓ, SE TRUNCÓ
Alejandro Daniel García Ferrel

La madrugada de este viernes tenía sabor a fiesta y olor a tacos. Brayan Nicolás Sánchez, un joven arquitecto de apenas 24 años, compartía una fotografía con su novia en una conocida taquería de Tuxtla, de esas que nunca duermen. Risas, miradas cómplices y tortillas calientes. Nadie lo sabía, pero esa sería la última foto, la última sonrisa, la última noche juntos.
Minutos después, al salir del local, una patrulla intentó detenerlos. Testigos aseguran que era una de esas unidades que suelen merodear por la zona en busca de fiesteros. Tal vez por miedo, por nervios o simplemente por la adrenalina del momento, Brayan tomó una decisión que cambiaría su historia y decidio acelerar. Huyó. Pero esa huida no era libertad, era destino. Metros más adelante, el Mazda que conducía se estrelló violentamente contra la base de un puente peatonal.
Brayan murió al instante. Su novia, herida de gravedad, lucha aún por su vida en un hospital.
Ahí, en esa rotonda que tantas veces los vio pasar enamorados, quedó truncado un futuro. Los planes, los proyectos, los viajes, los “te amo” y hasta las promesas que nunca se llegaron a decir en voz alta.
Ahí murió un amor, no porque se acabara, sino porque fue arrancado.
Hoy, entre mensajes rotos y llanto contenido, familiares y amigos lloran la pérdida de un joven que tenía todo por delante. Un arquitecto con sueños, con vida, con ganas. Y que solo quería pasar una noche feliz.
No sirve de mucho buscar culpables. Unos señalan a la policía, otros al alcohol. Pero la verdad más brutal es que cada año en México, más de 4,000 jóvenes mueren en accidentes viales, y al menos 7 de cada 10 están relacionados con el consumo de alcohol. No es estadística fría, es una tragedia constante.
Lo único cierto es que duele. Duele ver cómo la muerte se lleva a quienes apenas empiezan a construir.
Y asi hoy en Tuxtla esos tacos seguiran vendiéndose. La ciudad seguira su curso. Pero en esa rotonda, bajo la escalera del puente peatonal, quedó un auto destrozado y con él, los sueños de un joven comiteco llamado Brayan.
QEPD Brayan Nicolás Sánchez
✍️Portal Revolución



