IBA DE PASO POR CHIHUAHUA Y TERMINÓ SALVANDO A UN DESCONOCIDO; PARAMÉDICO DE MEOQUI AUXILIA A HOMBRE ATROPELLADO
Alejandro Daniel García Ferrel

Chihuahua, Chih.- La vocación de servicio no entiende de horarios, distancias ni de si se está en turno.
Eso quedó demostrado por Jesús Adrián Moreno Rocha, Técnico en Urgencias Médicas de la Cruz Roja Mexicana, Delegación Meoqui, quien se encontraba realizando diligencias en la capital del estado cuando se encontró con una emergencia.
El paramédico viajaba a bordo de un vehículo oficial cuando observó que un hombre de 49 años de edad, originario de Oaxaca, había sido atropellado sobre el Periférico R. Almada.
Sin pensarlo demasiado, detuvo su marcha, descendió de la unidad y se acercó para brindar los primeros auxilios al hombre, quien se encontraba lesionado y en una situación de evidente vulnerabilidad.
Durante la valoración inicial, Jesús Adrián detectó que el paciente presentaba una probable fractura en el tabique nasal y una lesión en la pierna izquierda, además de heridas de aproximadamente seis centímetros en la región frontal del cráneo y en el antebrazo izquierdo.
“Yo iba de paso y me detuve para dar la primera atención”, relató el paramédico.
Minutos después arribó al sitio la Unidad 131 de Cruz Roja Chihuahua, cuyos elementos continuaron con la atención del paciente y su traslado correspondiente.
La escena dejó algo más que un hombre atendido tras sufrir un atropello: mostró que la vocación de un paramédico va mucho más allá de portar un uniforme o pertenecer a una institución.
Jesús Adrián iba de paso, pero para alguien que acababa de sufrir un accidente, encontrarse con un profesional de emergencias en ese momento pudo marcar una enorme diferencia.
Porque cuando se trata de ayudar a quien más lo necesita, la ambulancia puede estar lejos, pero la vocación siempre llega primero.
De esta manera el personal de Cruz Roja Meoqui demostró su vocación de servicio y de ayudar a quien mas lo necesita.



