“Hay un golpeteo permanente”: ¿Por qué EEUU quiere presentar a México como su enemigo?
Alejandro Daniel García Ferrel

Acciones legales, una fuerte política migratoria y un discurso violento es lo que Estados Unidos ha estado haciendo contra México desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. ¿Cuál es el trasfondo de esta estrategia de Washington contra su principal socio comercial?
Durante una comparecencia ante el Senado de EEUU, la fiscal de ese país, Pam Bondi, mencionó a México en el listado de países que son considerados como “adversarios extranjeros” para Washington. En su discurso, metió en el mismo saco que México a Irán, Rusia y China, quienes desde hace mucho tiempo, en efecto, son rivales geopolíticos de la Casa Blanca.
Al proyectar a México como una amenaza, Washington desea actuar en dos frentes: el interno y a escala global, observa en entrevista el doctor en economía por la UNAM, Oscar Rojas. “La imagen del enemigo externo genera una sensación o una tendencia a la unidad a pesar de los pesares”, explica.
Rojas también destaca que “todos los poderes hegemónicos tienen la necesidad de establecer una narrativa que justifique su permanente intervención en el mundo”. De este modo, sugiere, justifican su política exterior y buscan un culpable de sus problemas internos, que en el caso de EEUU son varios: polarización social, crisis del sistema político bipartidista, falta de representación social en el Congreso, indicios de posible recesión económica, entre otros.
“En política interna es muy importante la idea del enemigo: ese enemigo que amenaza tu existencia. Entonces, México amenaza, digamos, la existencia o el predominio de la de la cultura o de los valores anglosajones en el discurso [de Trump]”, afirma a Sputnik el experto en relaciones internacionales y académico de la UNAM, Miguel Ángel Valenzuela Shelley.
El experto también destaca que este tipo de acciones de la Administración Trump son una herramienta de “presión política” para cooptar o incluso obligar a otras naciones a que se alineen a los intereses económicos, comerciales y geopolíticos de Washington. Es decir, que las amenazas de Trump no siempre se concretan, pero sí buscan generar encono. “Es lo que ha pasado y seguirá pasando: presionar en todo lo posible a México y a quien sea”, señala.
Según Óscar Rojas, el lema de Make America Great Again acuñado por Donald Trump es el inicio de un relato en el que resulta necesario la construcción de “enemigos públicos” por un “talante expansionista”.
Ante dicha crisis, agregó, EEUU buscará debilitar la estabilidad política y económica de México en aras de “recuperar sus posiciones estratégicas”.
“Todo eso es golpeteo permanente para tratar de ir disminuyendo la fortaleza del proceso político soberano (…), de alguna u otra manera, vas retrasando la recuperación de los países. Es decir, les vas metiendo piedras en el camino”, concluye el economista Rojas.




