Fuerte encontronazo dejó como saldo dos personas sin vida y ocho lesionados

Este lunes se registró un choque frontal entre La Soledad y Los Suaces, en Canatlán, Durango, el cual dejó como saldo dos personas sin vida y ocho más lesionadas; en el percance se vieron involucrados tres vehículos.
Los ahora occisos respondían a los nombres de Jesús Jorge Félix Soto, de 58 años de edad, originario de Gómez Palacio, Durango y José Antonio Nieves Martínez, de 46 años de edad, originario de Canatlán, conductos de cada uno de los vehículos.
Derivado de este accidente, resultaron lesionados
Gael Adame, de 16 años de edad, Miguel Alvarado Guerrero, de 16 años de edad, Enrique Arias, de 55 años de edad, Jesús Alvarado, de 35 años de edad, Porfirio Villarreal, de 45 años de edad, Julio Bermúdez, de 30 años de edad, además de Bertha Quiñones Chico y Jonathan Israel Nevárez Quiñones de 22 años de edad, conductor del tercer vehículo, todos fueron trasladados al Hospital General 450, reportándose su estado de salud como delicados.
De acuerdo con la información recabada por este medio, los hechos se registraron cuando por la carretera federal Francisco Zarco, circulaba una camioneta Ford Escape, color verde, la cual era conducida por Jesús Jorge Félix Soto, y justo en el tramo La Soledad – Los Sauces, se estrelló de frente contra una camioneta Ford F150, color blanco, conducida por José Antonio, posteriormente se estrelló otra Ford Escape.
Luego del encontronazo, las dos primeras unidades fueron proyectadas hacia los costados quedando completamente destrozadas y sus conductores prensados, perdiendo la vida al instante.
Testigos de los hechos, dieron aviso al número de emergencias 911, acudiendo en cuestión de minutos, elementos de seguridad y de rescate de Canatlán, quienes brindaron auxilio a los lesionados, luego en tres ambulancias loas trasladaron a la ciudad de Durango.
Una vez confirmado el fallecimiento de los conductores, se dio aviso al número de emergencias 911, constituyéndose en el sitio, personal de la Fiscalía General del Estado, a realizar las diligencias correspondientes, para luego ordenar el traslado de los cuerpos a las instalaciones del Servicio Médico Forense para la práctica de la necropsia de ley.



