ERA APENAS UN NIÑO DE 13 AÑOS Y LO EJECUTARON POR DEUDAS DE DROGAA TABASCO

Ernesto a su corta edad, se había enrolado en el peligroso mundo de los enervantes en la ranchería Gutiérrez Gómez.
Huimanguillo. – Entre lágrimas, don Eladio se encontraba junto al inerte cuerpo de su hijo de tan solo 13 años, lamentando no haber podido rescatarlo de las garras mortales de la adicción.
Ernesto, a su corta edad, se había extraviado en el oscuro abismo de las drogas. Sus arrebatos y conflictos eran conocidos en la comunidad, hasta que finalmente fue encontrado sin vida, con un trágico disparo en la cabeza.
Aproximadamente a las nueve de la noche del sábado, las autoridades recibieron una llamada de alerta sobre disparos en la ranchería Gutiérrez Gómez segunda sección. Las primeras noticias hablaban de dos jóvenes heridos por disparos, pero al llegar al lugar, los agentes solo encontraron el cuerpo de lo que parecía ser un niño. Entre un charco de sangre yacía Ernesto.
El joven estaba en compañía de otro individuo también sumido en las garras de la adicción. Días antes, se les había visto discutiendo en uno de los puntos de venta de drogas. “Constantemente tenía problemas con gente peligrosa”, compartió don Eladio mientras las autoridades investigaban la escena del crimen.
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El sábado por la noche, Ernesto fue visto caminando por la avenida principal de la comunidad junto a su compañero. “Un destello los iluminó por un instante, seguido por el ensordecedor estruendo de los disparos”, relataron dos testigos bajo anonimato, describiendo cómo presenciaron el trágico final del joven.
Las mismas sustancias que habían consumido Ernesto y su compañero se convirtieron en las culpables de su muerte. Al parecer, había acumulado una deuda con sus proveedores. Su sentencia de muerte se cumplió cuando dos motociclistas los alcanzaron y abrieron fuego, hiriendo también al acompañante de Ernesto, quien logró huir del lugar.
Fuente Tabasco Hoy



