Bendita lluvia da vida a la presa Las Vírgenes; ya alcanza casi el 30% de su capacidad
Alejandro Daniel García Ferrel

La esperanza volvió a brillar con fuerza en el municipio de Rosales gracias a las recientes lluvias que han comenzado a transformar el paisaje y a llenar nuevamente de vida la presa Francisco I. Madero, mejor conocida como “Las Vírgenes”.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) reportó que el cuerpo de agua alcanzó el 29.62% de su capacidad total, una cifra que, aunque aún modesta, representa un verdadero respiro para los productores, habitantes y para toda la región centro-sur del estado de Chihuahua, que durante meses ha enfrentado una prolongada sequía.
Desde el cielo, las imágenes muestran una presa que comienza a recobrar su forma y esplendor.
El contraste entre el agua turquesa y las orillas que lentamente se sumergen nuevamente dan cuenta del milagro que representan estas lluvias para el campo, la ganadería y la vida misma en esta zona.
Para muchos agricultores de la región, este incremento es motivo de agradecimiento y fe. “Gracias a Dios y a estas benditas lluvias, la presa empieza a llenarse. Ojalá siga así para que tengamos con qué trabajar la tierra y alimentar al ganado”, expresó don Ramiro, productor de temporal que vive cerca del embalse.
Las lluvias han sido generosas en los últimos días, tiñendo de verde los cerros que rodean la presa y renovando el ánimo de toda una comunidad que, con mirada al cielo, mantiene viva la esperanza de que este sea un buen ciclo agrícola.
Aunque el nivel actual aún dista de ser ideal, el hecho de que la presa se acerque al 30% ya es un avance significativo. Autoridades y ciudadanos esperan que las precipitaciones continúen en las próximas semanas para alcanzar niveles aún más alentadores.
Por ahora, Las Vírgenes vuelve a latir con fuerza, como símbolo de vida y renovación para Rosales y la región.

