
El paso del tiempo y la falta de lluvias han dejado huella en la presa La Boquilla. Una imagen del 2017 muestra el embalse casi lleno, con un imponente espejo de agua que alcanzaba el 86% de su capacidad. Hoy, en 2025, el panorama es otro: apenas un 38% refleja el impacto de la sequía.
Donde antes se veía agua, ahora sobresalen las orillas secas y el tono grisáceo del terreno. La comparación no solo es visual, también emocional: un recordatorio de cómo el clima y el uso del recurso transforman el paisaje que muchos recuerdan lleno de vida.
Imágenes de Conoce Meoqui, Chihuahua



