ENTRE PITIDOS Y LUCES DE EMERGENCIA, TAXISTA TRASLADA DE URGENCIA A MUJER EN CRISIS EMOCIONAL
Alejandro Daniel García Ferrel

Delicias. Chih.– Una noche que parecía transcurrir como cualquier otra terminó convirtiéndose en una carrera contra el tiempo para un trabajador del volante, quien brindó apoyo a una mujer que atravesaba una aparente crisis de ansiedad acompañada de dolencias fuertes y requería atención especializada.
Los hechos se registraron durante la noche del pasado viernes, cuando a bordo de un taxi marcado con el número económico 103 viajaban tres mujeres que.benian de Las Huertas en el sector sur.
Una de ellas comenzó a presentar una situación emocional que generó preocupación entre sus acompañantes, por lo que decidieron trasladarla hasta la zona de hospitales para que pudiera ser valorada por personal médico o de enfermería.
Ante la urgencia, el taxista no dudó en apoyar. Durante el trayecto hacia el sector poniente de la ciudad, el vehículo avanzó con las intermitentes encendidas y haciendo sonar el claxon, buscando abrirse paso entre el tráfico para llegar lo antes posible al nosocomio.
La escena llamó la atención de quienes circulaban por la zona, pues el conductor y familiares de pacientes, realizaba las maniobras necesarias para facilitar el traslado de la mujer, mientras sus acompañantes permanecían a su lado brindándole apoyo.
Sin embargo, al llegar al área hospitalaria se presentó una complicación inesperada: el personal médico se encontraba atendiendo a víctimas de una volcadura registrada momentos antes, accidente en el que, de acuerdo con los reportes, un joven habría perdido la vida y otras dos personas resultaron gravemente lesionadas.
Esto provocó que la atención para la mujer tuviera que demorarse algunos minutos, mientras el personal de salud concentraba sus esfuerzos en los pacientes que acababan de ingresar.
Finalmente, las tres mujeres permanecieron juntas, acompañando a quien necesitaba ayuda, mientras esperaban recibir atención especializada.

Más allá de las circunstancias, el episodio dejó una imagen poco común: un trabajador del volante convirtiendo su taxi en un vehículo de auxilio, utilizando todos los medios a su alcance para intentar que una persona en crisis llegara rápidamente a un lugar donde pudiera ser atendida.
Porque algunas veces, en medio del tráfico, las prisas y el ruido de la ciudad, un claxon no significa desesperación: significa que alguien necesita llegar a tiempo.





