EDUCACIÓN LAMENTA RIÑA ENTRE ESTUDIANTES DE LA LEYES Y LLAMA A PREVENIR, NO SOLO A SANCIONAR
Alejandro Daniel García Ferrel

La Coordinación de Educación de la región Centro Sur lamentó profundamente la riña reciente protagonizada por estudiantes de nivel básico, hecho que generó preocupación entre padres de familia, docentes y autoridades locales.
El coordinador educativo, Ricardo Robles, señaló que este tipo de incidentes refleja un reto cada vez más complejo dentro y fuera de las aulas.
Robles subrayó que las y los docentes enfrentan una dinámica social difícil, donde frecuentemente se les responsabiliza por situaciones que rebasan sus funciones. Afirmó que la labor del magisterio se concentra en los procesos de aprendizaje dentro de las escuelas, mientras que los valores y la formación primaria comienzan en el hogar.
“Las maestras y maestros no la tienen fácil en una dinámica social donde se les ha señalado mucho. Se les culpa de situaciones de las que no son los únicos responsables. Recordemos que la educación y los valores se siembran desde casa”, expresó.
El funcionario explicó que, más allá de enfocarse únicamente en sanciones, debe privilegiarse el cumplimiento del Acuerdo de Sana Convivencia Escolar 063, el cual regula la conducta de los estudiantes dentro y fuera de los planteles. Recordó que quienes portan uniforme representan a su institución en cualquier espacio en el que se encuentren.
Robles insistió en que castigar por castigar no soluciona el problema de raíz. En su lugar, propuso atender a los involucrados, dialogar con ellos y comprender cuál fue el origen del conflicto, pues una sanción sólo podría frenar momentáneamente las conductas, sin evitar que se repitan.
“Lo que necesitamos es intervenir, platicar con los estudiantes, saber qué los llevó a pelear. Una sanción solo tranquiliza la situación por un momento, pero no corrige el fondo”, apuntó.
Añadió que actualmente se cuenta con la participación de un equipo de psicólogos que trabaja directamente en las escuelas, así como el apoyo de Seguridad Pública mediante programas preventivos como DARE. Estas acciones, dijo, deben reforzarse para prevenir futuros incidentes y promover una convivencia sana y respetuosa entre las y los jóvenes.
La Coordinación de Educación reiteró su compromiso de mantener el acompañamiento a los centros escolares y sus comunidades, buscando fortalecer estrategias que ayuden a comprender, atender y prevenir la violencia entre estudiantes.



