
Delicias.– Entre sillas, bancos carpetas, sobrillas y caras de resignación, derechohabientes del Infonavit vivieron una jornada que se pareció más a una prueba de resistencia que a un trámite ordinario, al intentar obtener atención en módulos itinerantes instalados en la ciudad.
Desde antes del amanecer, algunos usuarios ya estaban formados desde las 5 de la mañana con la esperanza de asegurar un turno en las instalaciones del Centro Cultural.
Familias completas y trabajadores que pidieron permiso laboral coincidieron en el mismo objetivo: alcanzar ficha antes de que el cupo se agotara.
La escena recordó lo ocurrido con la reciente visita de oficinas móviles del Infonavit, que también dejó filas extensas y descontento entre la población.
De acuerdo con testimonios recabados en el lugar, hubo quienes arribaron alrededor de las 5:00 de la mañana, mientras otros llegaron a la hora señalada para el inicio del servicio, sólo para encontrarse con que los números disponibles ya estaban prácticamente asignados.
Una usuaria relató que obtuvo un turno posterior al límite establecido y se le informó que únicamente se atendería a un número reducido de personas, 100 para ser exactos por lo que tendría que esperar bajo la incertidumbre de ser recibida.
Algunas mujeres manifestaron su inconformidad ante la situación, señalando que la demanda supera con creces la capacidad de atención y exigiendo que se habiliten más días y espacios para resolver trámites.
Consideran que trasladarse hasta la capital del estado implica gastos que no todos pueden asumir, en referencia a las oficinas ubicadas en Chihuahua, por lo que ven en estos módulos una oportunidad necesaria pero insuficiente.
El flujo constante de personas evidenció la necesidad de ampliar la cobertura de estos servicios en Delicias y la región.
Mientras tanto, la postal se repite: filas largas, expectativa contenida y la esperanza de que el número alcance antes de que el día se termine. Porque si algo quedó claro, es que para muchos ciudadanos, acceder a la atención sigue siendo una auténtica odisea cotidiana.



