DETRÁS DE LA CRISIS, HAY UNA HISTORIA QUE NO FUE ESCUCHADA: PSICOLOGA TRAS 2 CASOS EN 24 HORAS EN DELICIAS
Alejandro Daniel García Ferrel
Delicias, Chihuahua.- Los recientes hechos de violencia registrados en la ciudad han vuelto a poner sobre la mesa un tema que durante años ha sido relegado: la salud mental como un factor clave en la seguridad y el bienestar social.
De acuerdo con la psicóloga Judith Méndez, los episodios de agresión en espacios públicos o intentos de daño no surgen de manera repentina, sino que son el resultado de procesos prolongados de silencio, estigmatización y falta de atención oportuna.
“La salud mental es el cimiento del comportamiento humano. Una crisis no aparece de la nada; generalmente viene precedida de señales que no fueron atendidas a tiempo”, explicó la especialista.
Méndez señaló que detrás de conductas consideradas violentas o irracionales puede existir un trastorno no tratado, traumas acumulados o incluso episodios psicóticos que requieren intervención clínica inmediata.
No obstante, enfatizó que esto no justifica las acciones cometidas, sino que busca comprender su origen para prevenir futuros casos. “Nada justifica la violencia, pero entender el contexto permite actuar antes de que se llegue a ese punto”, puntualizó.
Entre las principales señales de alerta, la psicóloga destacó la irritabilidad extrema, el aislamiento social, pensamientos de daño y la desconexión con la realidad, indicadores que requieren atención profesional urgente.
Asimismo, hizo un llamado a la sociedad a cambiar la forma en que se abordan estos temas, priorizando la empatía sobre el juicio. “Validar las emociones y promover la búsqueda de ayuda psicológica puede marcar la diferencia entre una crisis atendida a tiempo y una tragedia”, añadió.
Finalmente, subrayó que la prevención debe ser una prioridad comunitaria, fomentando espacios donde hablar de salud mental sea tan común como atender cualquier padecimiento físico.
“La seguridad también se construye desde el cuidado emocional de la población”, concluyó.

