
En un ambiente íntimo y cargado de simbolismo, fieles se reunieron la madrugada del sábado 6 de diciembre para participar en la primera misa Rorate de este tiempo de Adviento, una celebración mariana que se realiza únicamente con la luz de las velas y que invita a prepararse espiritualmente para la llegada de Jesús.
La ceremonia, marcada por el silencio y el resplandor cálido de las llamas, destacó por su tono de recogimiento, propio de esta tradición que busca recordar a la comunidad la espera de la luz del mundo.
Los organizadores invitaron a los asistentes a continuar con esta vivencia espiritual el próximo sábado, en el templo de Fátima, a las 6:30 de la mañana, recomendando llevar una vela para participar plenamente en el rito.



