ASESINAN A BERNARDO BRAVO MANRÍQUEZ, LÍDER DE CITRICULTORES EN MICHOACÁN; HABÍA DENUNCIADO EXTORSIONES EN EL CAMPO
Alejandro Daniel García Ferrel

Michoacán.– El cuerpo de Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, fue localizado sin vida luego de haber sido reportado como desaparecido. El líder agrícola era conocido por su firme defensa de los productores de limón y sus denuncias constantes contra la extorsión que padecen los trabajadores del campo a manos del crimen organizado.
Bravo Manríquez se había convertido en una de las voces más visibles del sector citrícola en la región de Tierra Caliente. En distintas entrevistas y foros públicos, había exigido justicia y libertad para trabajar sin miedo. “La extorsión sigue igual, el campo está de rodillas”, declaró hace unos meses, en una frase que hoy suena como presagio y condena.
El dirigente representaba a cientos de productores que durante años han sido víctimas de cobros ilegales, amenazas y violencia por parte de grupos criminales que controlan la venta del limón y han obligado al abandono de miles de hectáreas.
Michoacán produce más de 670 mil toneladas de limón al año, pero detrás de esa cifra hay historias de campesinos que viven bajo intimidación, sin protección ni garantías para continuar con su labor.
El asesinato de Bernardo Bravo Manríquez ha generado consternación en el sector agrícola y en la sociedad civil, que exige una investigación a fondo y el fin de la impunidad.
Silenciaron a un hombre que se negó a callar, que defendió su tierra y a los suyos. Con su muerte, no solo se apaga una voz del campo michoacano: se hiere al corazón productivo del país.




