CAPTURAN A SUJETO QUE MATÓ A TRES NIÑAS; ERA EL PADRASTRO
Alejandro Daniel García Ferrel

Era el padrastro. La figura en la que confiaron, quien debía brindar seguridad, terminó siendo quien destruyó su hogar.
Tras días de búsqueda intensa, autoridades capturaron al hombre señalado como el presunto autor del crimen que conmocionó al país: el asesinato de una madre y sus tres pequeñas hijas. Fueron encontradas sin vida, abrazadas, en un último acto de amor que también fue un grito desgarrador de horror.
No hubo forcejeo en la entrada. Él no irrumpió a la fuerza. Fue la madre quien, con esperanza, le abrió la puerta. Quiso construir una familia con él, sin saber que estaba dejando entrar al peligro. Se ha informado que el sujeto pertenecía a un grupo criminal. Aun con ese pasado, ella decidió confiar.
Este caso no es solo uno más en la larga y dolorosa lista de feminicidios. Es una advertencia cruda: cuando el amor o la necesidad de compañía ciegan, la protección puede fallar. Y en esa falla, a veces, el costo es irreparable.
Hoy el presunto agresor está detenido. La sociedad espera que enfrente la justicia con todo su peso. Pero queda una pregunta inquietante: ¿cuántos agresores han sido acogidos dentro de un hogar en nombre del amor, sin imaginar las consecuencias?




