“YO NO SOY NADIE PARA JUZGAR”: PADRE PERDONA AL RESPONSABLE DE LA MUERTE DE SUS HIJOS
Alejandro Daniel García Ferrel

Entre el llanto, la impotencia y el dolor indescriptible de perder a dos hijos en un abrir y cerrar de ojos, don Rogelio García, padre de Saraí y Josué, hizo lo impensable: perdonar. En medio del velorio, con su esposa aún en camilla y su hijo mayor abrazando la ausencia, este hombre roto, pero de fe firme, tomó el micrófono y, con voz temblorosa, dijo: “Lo perdono… de corazón”. No pidió venganza, no alzó la voz. Solo suplicó justicia.
La tragedia ocurrió en la carretera Villahermosa – Frontera, donde los pequeños, de 12 y 7 años, fueron arrollados mientras caminaban con su madre, quien permanece herida. Hoy, la familia no exige riquezas ni compensaciones: pide que la ley actúe con rectitud, sin corrupción, sin favoritismos. Porque nada en el mundo puede reparar ese vacío, ni sanar lo que ya se quebró para siempre.
El cuerpo de Saraí y Josué fue despedido entre oraciones, lágrimas y promesas de lucha. Sus vecinos ya advirtieron: si no hay justicia, cerrarán la carretera. Porque no eran cualquier cosa. Eran niños, eran sueños… eran familia. Y aunque su padre ha perdonado, el pueblo no está dispuesto a olvidar.


