
“El día de hoy, por primera vez en la historia de México, el pueblo va a decidir a sus juzgadores, a sus impartidores de justicia, jueces, magistrados, ministros”, expresó con firmeza la senadora por Chihuahua, Andrea Chávez Treviño, al acudir a emitir su voto en la histórica elección judicial celebrada este domingo 1 de junio.
Para la legisladora de Morena, esta jornada representa un parteaguas en la vida democrática del país, al abrir por primera vez las puertas a que la ciudadanía elija directamente a quienes imparten justicia en todos los niveles del Poder Judicial. Subrayó que este proceso tiene como finalidad que la “justicia con J mayúscula sí llegue a tantas víctimas de tantos abusos” que han pasado por tribunales donde, lamentó, lo justo ha estado ausente.
“Será el pueblo quien exija personas con honestidad, personas con principios, personas con valores”, recalcó Chávez Treviño, al destacar que esta elección no solo se trata de llenar boletas, sino de recuperar la confianza en un sistema judicial históricamente distante de la ciudadanía. Desde su casilla, ubicada en el Instituto de Arquitectura, Diseño y Artes, la senadora hizo un llamado a la reflexión profunda y al compromiso cívico como vía para consolidar un Poder Judicial al servicio del pueblo.
Frente a las campañas promovidas por sectores opositores que convocaron a la abstención, la legisladora no dudó en responder con contundencia. “Me parece, en primer lugar, profundamente hipócrita”, señaló, al criticar a la derecha por pedir el no voto a nivel nacional, mientras sus propios militantes impulsaron la participación en estados donde gobiernan, como Chihuahua y Aguascalientes.
Además, calificó esa postura como “profundamente antipopular y antidemocrática”, pues, dijo, el 73% de la ciudadanía, según la más reciente encuesta de Enkoll, está de acuerdo con este ejercicio electoral sin precedentes. “Lo que debemos hacer quienes estamos en posiciones de representación es convocar al voto”, sentenció.
Tras emitir su sufragio, la senadora compartió con apertura cómo vivió este proceso junto a su familia. Mostrando su propio acordeón, detalló que organizó sus votos conforme a las campañas que analizó en redes y territorio: “Es válido organizarte, porque son muchos números y muchos nombres”, explicó.
“Acabo de salir de votar, 11 boletas nos entregaron aquí en el Estado de Chihuahua”, describió, precisando que los cargos a elegir incluían jueces federales, magistrados electorales y ministras de la Suprema Corte, entre otros. Aseguró que tardó entre seis y ocho minutos en completar su voto, en una casilla concurrida, bien organizada y con un ambiente participativo esperanzador.
“El mundo nos está observando”, advirtió, convencida de que este modelo podría ser replicado en otras regiones si México logra demostrar su viabilidad.
Compartió su deseo de que la respuesta ciudadana sea amplia: “Si no, estaríamos dejando en manos de un reducido círculo rojo la decisión”, refirió, aludiendo al poder que históricamente han tenido funcionarios, legisladores y jueces sin participación del pueblo.
“Aquí es donde el voto de un ciudadano vale lo mismo que el voto de un senador”, recordando que antes, la SCJN era designada por los poderes Legislativo y Ejecutivo. En sus palabras, “este es el único lugar donde todos los ciudadanos, valemos lo mismo”.




